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Navidad

Galletas danesas de mantequilla, como las de la lata azul

Las galletas de mantequilla de la lata azul hechas en casa: aros, rosetas y lazos con manga y boquilla de estrella, y una masa que pasa por la boquilla sin perder las rayas.

Tiempo total
1 h 23 min
Rinde
45 galletas de 5 cm
Dificultad
Media

Preparación 40 min · Horno 13 min · Reposo 30 min

Ilustración: Galletas danesas de mantequilla, como las de la lata azul

Son las galletas de mantequilla de la lata azul: aros, rosetas y lazos con rayas, algunos cubiertos de azúcar, crocantes y con sabor a mantequilla y vainilla. Se hacen con una manga pastelera, una boquilla de estrella e ingredientes de cualquier supermercado. Vienen de Dinamarca, donde el aro se llama vaniljekrans (corona de vainilla) y es una galleta típica de Navidad que hoy se vende en latas en medio mundo. Y sí, es la lata del chiste que se repite en muchos países, Colombia incluida: abrirla buscando galletas y encontrar hilos, botones y agujas, porque en muchas casas terminaba de costurero.

Lo difícil es la masa, que tiene que cumplir dos cosas contrarias: ser lo bastante blanda para pasar por la boquilla y lo bastante firme para que las rayas sigan ahí al salir del horno. Por eso lleva menos harina por cada gramo de mantequilla que nuestras galletas de mantequilla de cortador, se ajusta con unas cucharaditas de leche solo si hace falta, no lleva polvo de hornear y las galletas ya formadas pasan 30 minutos por la nevera antes de hornearse. Si no tienes manga, más abajo te explicamos qué hacer y qué cambia.

Preparación

  1. Paso 1: Ablandar la mantequilla

    Saca la mantequilla de la nevera con tiempo y córtala en cubos para que se ablande pareja: en tierra caliente basta media hora, y en una cocina fría como las de Bogotá puede tardar más de una hora. Está lista cuando cede al presionarla con el dedo, sin brillar ni verse aceitosa. Este punto decide la receta: fría, la masa no pasa por la boquilla; casi derretida, las galletas pierden las rayas en el horno. No la ablandes en el microondas, porque es muy fácil derretirla. Saca también el huevo.

  2. Paso 2: Cremar sin batir de más

    En un tazón grande bate la mantequilla con el azúcar y la sal, a velocidad media, de 1 a 2 minutos, hasta que esté lisa y cremosa. No sigas hasta que se ponga blanca y esponjosa: el aire de más hace que las galletas se inflen en el horno y las rayas se borren.

  3. Paso 3: Agregar el huevo y la vainilla

    Añade el huevo y la vainilla y bate solo hasta integrar. Si la mezcla se ve un poco cortada, se arregla con la harina. No pruebes la masa cruda: lleva huevo y harina sin cocinar, y en por qué no conviene comer masa de galletas cruda explicamos el motivo.

  4. Paso 4: Incorporar la harina

    Agrega la harina en dos tandas y mezcla a velocidad baja o con una espátula, solo hasta que no veas harina seca. La masa queda suave y algo pegajosa, mucho más blanda que una masa de cortador: se sostiene en la cuchara, pero se hunde fácil al presionarla. No la lleves a la nevera antes de llenar la manga, porque fría ya no pasa por la boquilla.

  5. Paso 5: Alistar la manga

    Pon una boquilla de estrella abierta grande, de 1 a 1,5 cm de abertura, dentro de la manga. Si la manga es desechable y delgada, mete una dentro de otra antes de cortar la punta: dos capas aguantan mejor una masa firme. Con una espátula, llénala solo hasta la mitad, empuja la masa hacia la boquilla para sacar el aire y retuerce la parte de arriba. Tapa el resto de la masa y déjalo fuera de la nevera, en el lugar más fresco de la cocina.

  6. Paso 6: Hacer una galleta de prueba

    Cubre las bandejas con papel de horno y pega cada esquina con un punto de masa para que no se mueva. Pon un cuadrado de papel sobre la gramera y forma ahí un aro de 5 cm (en el paso siguiente está cómo): debe pesar unos 15 g, y esa es la medida para todas. Si cuesta mucho apretar o las rayas salen rotas y con grietas, la masa está dura: devuélvela al tazón, agrega leche de a 1 cucharadita, mezclando cada vez, hasta 2 cucharadas en total, y prueba de nuevo. Si el aro se redondea y pierde las rayas apenas lo formas, está blanda: lleva el tazón 10 a 15 minutos a la nevera. No agregues leche de más: la masa que sale demasiado fácil es la que se derrite en el horno.

  7. Paso 7: Formar aros, rosetas y lazos

    Sostén la manga vertical, con la boquilla a 1 cm de la bandeja, y deja 3 cm entre galletas. Aros: aprieta parejo y traza un círculo de 5 cm; al cerrarlo, deja de apretar, empuja la boquilla un poco hacia abajo y levántala rápido para cortar la masa. Rosetas: empieza en el centro y da una vuelta y media hacia afuera, hasta unos 4 cm. Lazos: con un solo trazo, sube en diagonal, da la vuelta arriba y baja cruzando sobre la primera línea, como un lazo de cinta. Los lazos son los más difíciles; si no te salen, haz bastones en zigzag de 6 cm o más aros, que saben igual. Pon las formas iguales en la misma bandeja, porque las más delgadas se doran antes. Apenas termines una bandeja, espolvorea azúcar sobre la mitad de las galletas: se pega mientras la masa está fresca. Salen unas 45.

  8. Paso 8: Refrigerar las galletas formadas

    Lleva la bandeja a la nevera 30 minutos, o 15 minutos al congelador, hasta que las galletas estén firmes al tacto. Es el paso que conserva las rayas: la mantequilla fría tarda más en derretirse y la forma se fija antes de que la masa se abra. Si tienes una sola bandeja, forma las galletas sobre hojas de papel de horno apoyadas en una tabla, refrigéralas así y deslízalas a la bandeja, ya fría, al hornear. Mientras tanto, precalienta el horno a 180 °C con la rejilla en el centro.

  9. Paso 9: Hornear

    Hornea una bandeja a la vez, directo de la nevera, de 11 a 14 minutos. Están listas cuando los bordes y la base tienen un dorado claro y las puntas de las rayas apenas toman color; la superficie sigue pálida. Si tu horno dora más de un lado, gira la bandeja a mitad del tiempo. Si la base se dora antes que los bordes, hornea la siguiente bandeja una rejilla más arriba o sobre otra bandeja vacía, y cuenta un par de minutos más. Mientras una bandeja se hornea, la siguiente espera en la nevera.

  10. Paso 10: Enfriar

    Déjalas 5 minutos en la bandeja, porque calientes se quiebran, y pásalas a una rejilla. Salen del horno algo blandas y se ponen crocantes al enfriarse. Espera a que estén completamente frías antes de guardarlas.

Trucos que sí funcionan

  • Dónde conseguir la manga y la boquilla. Se venden en tiendas de insumos para repostería y en almacenes de artículos de cocina y de hogar, y aparecen en las tiendas en línea de algunas cadenas grandes, a veces de vendedores externos. En la góndola del supermercado no siempre están, así que no cuentes con encontrarlas allí. Busca una boquilla de estrella abierta grande (a menudo viene marcada 1M) y una manga de tela o silicona, o desechables gruesas para usar dobles. Con una boquilla pequeña o de estrella cerrada cuesta mucho más empujar la masa.
  • Pesa la harina. Con harina de más, la masa ya no pasa por la boquilla, y una taza llena a presión puede sumar varias decenas de gramos. Si solo tienes tazas, sigue el método de la tabla de equivalencias: airear, cucharear y nivelar.
  • En Bogotá, Tunja o Pasto lo que más se nota es el frío de la cocina: la mantequilla tarda en ablandarse y la masa se endurece dentro de la manga mientras trabajas. Llena la manga de a poco y amásala unos segundos con las manos si se pone dura. Como la receta no lleva polvo de hornear ni bicarbonato, no hay leudante que reducir; como punto de partida, hornea a 190 °C y revisa desde el minuto 9, porque en altura la masa pierde humedad más rápido. Si aun así se extienden, quita 1 cucharada de azúcar en la siguiente tanda. La guía para hornear galletas en altura explica por qué.
  • En la costa y en tierra caliente la mantequilla pasa de blanda a aceitosa en minutos y las rayas se borran. Sostén la manga por la parte retorcida de arriba, no con toda la mano, para no calentarla, y si la masa se ve brillante, lleva la manga 10 minutos a la nevera. Refrigera siempre las galletas formadas y no saques la bandeja de la nevera hasta que el horno esté caliente.
  • Estas galletas saben casi solo a mantequilla, así que con margarina se nota el cambio en sabor y color. Si la usas, que sea en barra o bloque, con 80 g de grasa o más por 100 g, en el mismo peso, y como punto de partida deja las galletas formadas 1 hora en la nevera en vez de 30 minutos. La de tarro o untable trae más agua y borra las rayas. Si solo tienes mantequilla con sal, no le pongas sal a la masa. Todo esto está en la guía de mantequilla o margarina.
  • Para la novena o para regalar son de las que aguantan: firmes, secas y planas. Empácalas aparte de las galletas blandas, que les pasan humedad, y si armas una caja surtida con galletas navideñas con glasé o muñecos de jengibre, mete cada tipo en su bolsita para que no se pasen los sabores. En la guía de galletas para regalar en Navidad está cómo empacarlas y enviarlas.

Cómo guardarlas

Cuando estén completamente frías, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente, con papel entre capas, hasta 10 días en clima templado o frío, como las galletas de mantequilla. Si las quieres en una lata, mételas primero en una bolsa con cierre hermético, porque muchas latas no cierran del todo. En la costa y con mucha humedad se ablandan antes: ciérralas apenas se enfríen. Las galletas formadas y sin hornear se congelan en la bandeja, se pasan a una bolsa y duran hasta 3 meses; hornéalas directo del congelador, con 1 o 2 minutos más. Ya horneadas se congelan hasta 2 meses. No guardes la masa en la nevera para formarla otro día: se endurece, y habría que dejarla volver a temperatura ambiente y batirla otra vez para que pase por la boquilla.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hago galletas danesas sin manga pastelera?

Tienes tres opciones. Con una prensa o pistola para galletas, la misma masa sirve (agrega la leche solo si no pasa): presiona sobre una bandeja metálica fría, sin papel de horno ni grasa, porque la masa tiene que pegarse a la bandeja para soltarse de la prensa, y gira la prensa un cuarto de vuelta antes de levantarla. Las formas serán las de sus discos. Con una bolsa plástica gruesa con cierre, mete la boquilla en una esquina cortada y úsala como manga; sin boquilla, las galletas salen lisas. Y sin nada, forma con la masa un rollo de 4 cm de diámetro sobre plástico, pásalo por azúcar, refrigéralo unas 2 horas hasta que esté firme y córtalo en rodajas de 7 mm: quedan redondas, sin rayas y más compactas, más parecidas a una galleta de mantequilla de rodaja que a las de lata. Hornéalas igual, guiándote por el dorado de los bordes.

¿Por qué mis galletas danesas perdieron las rayas en el horno?

Casi siempre es una de estas causas: la mantequilla estaba muy blanda o casi derretida, la masa se batió hasta quedar esponjosa, se le agregó leche de más, o las galletas entraron al horno sin pasar por la nevera o antes de que el horno estuviera caliente. Refrigera las galletas formadas hasta que estén firmes al tacto, hornéalas directo de la nevera y revisa tu horno con un termómetro. Las demás causas están en por qué mis galletas se aplanan.

¿Por qué la masa no sale de la manga o la manga se revienta?

Porque la masa está más firme de lo que aguanta la manga. Lo habitual es mantequilla fría (pasa mucho en Bogotá), harina medida con taza y de más, o masa que se quedó quieta y se endureció. Devuélvela al tazón y agrégale leche de a 1 cucharadita; llena la manga solo hasta la mitad; amásala unos segundos con las manos para entibiarla, y usa una boquilla de estrella abierta grande. Las mangas desechables delgadas son las que más se rompen: úsalas dobles o pásate a una de tela o silicona.

¿Por qué unas galletas quedaron más doradas que otras?

Por el tamaño y por el horno. Las galletas pequeñas y los lazos, más delgados, se doran antes que los aros y las rosetas, así que forma todas del mismo peso y agrupa las formas por bandeja. Muchos hornos calientan más de un lado: gira la bandeja a mitad del tiempo. Si la base se oscurece antes que los bordes, sube la bandeja una rejilla, cambia una bandeja oscura por una clara o pon una bandeja vacía debajo.

¿Quedan iguales a las de la lata?

Se parecen en forma y en sabor, pero no son una copia: las de lata se hacen en fábrica, con máquinas, y no conocemos su receta exacta. Esta es la versión casera del mismo estilo, con mantequilla, azúcar, vainilla y harina, formada con boquilla de estrella. La presentación sí la puedes repetir: una lata limpia, papel entre capas y las galletas dentro de una bolsa bien cerrada.

Equipo Ricookies. Publicada el 24 de octubre de 2026. Revisamos cantidades, tiempos y temperaturas antes de publicar. Así trabajamos.

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