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Sabores colombianos

Galletas de ahuyama suaves con canela

Galletas suaves de ahuyama asada, con canela, jengibre y nuez moscada, y el paso a paso para escurrir y pesar el puré sin que la masa se moje.

Tiempo total
2 h 40 min
Rinde
18 galletas de 7 cm
Dificultad
Fácil

Preparación 40 min · Horno 15 min · Reposo 1 h 45 min

Estas galletas llevan ahuyama asada y escurrida en la masa, además de canela, jengibre y nuez moscada. Salen suaves, de miga tierna y color anaranjado claro, y huelen a especias. No son crocantes: con tanta ahuyama quedan a medio camino entre una galleta y un bizcocho pequeño, así que conviene saberlo antes de empezar. Si prefieres algo más firme y con avena, haz las galletas de avena; si quieres otra galleta de especias con sabor colombiano, mira las cucas de panela.

El problema de cualquier galleta de calabaza es el agua. La pulpa cruda tiene cerca de un 90 % de agua, y la que no sale antes se convierte en vapor en el horno y deja galletas húmedas, esponjosas y pesadas. Muchas recetas en inglés usan puré de calabaza enlatado, que no damos por hecho que encuentres en el supermercado, y el puré casero suele traer todavía más agua. Por eso aquí se asa la ahuyama (no se hierve), se escurre y se pesa ya lista: 120 g de puré espeso, no una taza al ojo. Es el paso que decide el resultado, y las cantidades de la masa están pensadas para él.

Preparación

  1. Paso 1: Asar la ahuyama

    Precalienta el horno a 175 °C. Quita las semillas y las hebras de la tajada y córtala en trozos de unos 5 cm, dejando la cáscara. Ponlos con la pulpa hacia arriba en una bandeja y hornea de 35 a 45 minutos, hasta que un cuchillo entre sin resistencia y los bordes estén dorados. El calor seco del horno evapora agua; hervirla o cocerla al vapor, en cambio, deja la pulpa más mojada y obliga a escurrir mucho más.

  2. Paso 2: Hacer el puré

    Deja enfriar los trozos 15 minutos. Saca la pulpa con una cuchara (la cáscara se queda) y tritúrala hasta que quede lisa, con un tenedor, un pasapurés o una licuadora, sin agregar agua. Si ves hebras, pásala por un colador. La ahuyama de pulpa fibrosa necesita más trabajo que la sedosa.

  3. Paso 3: Escurrir y secar el puré

    Pon el puré en un colador sobre un tazón, con un paño limpio o papel de cocina por dentro, y déjalo escurrir 30 minutos (o toda la noche en la nevera, tapado). Luego extiéndelo sobre papel de cocina limpio, cúbrelo con otra hoja y presiona suavemente; cambia el papel hasta que salga apenas húmedo. No hace falta dejarlo seco del todo: debe quedar espeso, de los que se sostienen en la cuchara sin gotear.

  4. Paso 4: Pesar el puré

    Con la gramera, pesa 120 g del puré ya escurrido y guárdalo aparte. Pesa siempre después de escurrir: 120 g de puré mojado lleva más agua y menos ahuyama que 120 g de puré espeso, y la masa cambia. Lo que sobre se guarda para otra preparación.

  5. Paso 5: Mezclar los secos

    En un tazón mezcla con un batidor de mano la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la canela, el jengibre, la nuez moscada y la sal, durante medio minuto, para que los leudantes y las especias queden bien repartidos.

  6. Paso 6: Cremar y agregar el puré

    Bate la mantequilla con el azúcar morena durante 2 minutos, hasta que esté cremosa. Añade el huevo y la vainilla y bate solo hasta integrar. Agrega el puré y mezcla a velocidad baja. La mezcla puede verse un poco cortada: no pasa nada, se une al agregar la harina.

  7. Paso 7: Incorporar la harina

    Agrega los secos en dos tandas y mezcla a velocidad baja o con una espátula, solo hasta que no veas harina seca. La masa queda blanda y algo pegajosa, más cercana a una masa de ponqué espesa que a una de galletas de mantequilla; es normal. No la sobrebatas, para que las galletas no queden gomosas.

  8. Paso 8: Refrigerar 30 minutos

    Tapa el tazón y llévalo a la nevera 30 minutos. Fría, la masa se deja formar y las galletas se extienden menos. Si después de reposar no sostiene una bola, agrega 1 cucharada de harina (unos 8 g) y mezcla; más que eso las deja secas.

  9. Paso 9: Formar las galletas

    Con el horno a 175 °C, forma bolas de 40 g (2 cucharadas colmadas) con una cuchara o un cucharón de helado y ponlas en una bandeja con papel de horno, separadas 4 cm. Aplánalas con el dorso de una cuchara mojada hasta unos 1,5 cm de grosor. Salen 18, así que necesitas dos tandas o dos bandejas.

  10. Paso 10: Hornear

    Hornea una bandeja a la vez, en el centro del horno, de 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén firmes y la superficie se vea seca y no brillante. Casi no se doran, así que no te guíes por el color: al presionar el centro con el dedo debe ceder un poco y volver. Si esperas a que se sientan duras en el horno, quedan secas.

  11. Paso 11: Enfriar y glasear

    Déjalas 5 minutos en la bandeja y pásalas a una rejilla hasta que estén completamente frías. Mezcla el azúcar pulverizada con la canela y la leche, añadiendo la leche de a poco hasta tener un glaseado espeso que caiga en cinta, y rocíalo con una cuchara sobre las galletas frías. Deja que cuaje 30 minutos antes de apilarlas o empacarlas.

Trucos que sí funcionan

  • Esta es la regla de oro: pesa el puré después de escurrirlo. Si no tienes gramera, media taza rasa de puré bien escurrido y presionado se acerca, pero el peso cambia con la humedad; la tabla de equivalencias explica cómo medir bien y por qué conviene comprar una gramera.
  • Si prefieres una galleta menos esponjosa y más densa, usa 100 g de puré en lugar de 120 g y deja las demás cantidades igual. La masa debería quedar más firme y el sabor a ahuyama más concentrado; aun así será una galleta suave, no crocante.
  • Qué ahuyama comprar: en Colombia, ahuyama suele ser el nombre del zapallo o calabaza de pulpa naranja, de cáscara dura, que botánicamente suele ser Cucurbita moschata. Elige una tajada de pulpa naranja intensa y firme, sin partes blandas ni acuosas. Fuera de Colombia, “calabaza” y “zapallo” pueden ser otras variedades, y en las recetas en inglés “pumpkin” cubre varias; si alguna vez usas una calabaza decorativa de las de Halloween, ten en cuenta que suelen ser más aguadas y fibrosas, y no sirven para esto.
  • En ciudades altas como Bogotá, Tunja o Pasto, reduce el polvo de hornear a ¾ de cucharadita. Si aun así las galletas crecen y luego se hunden, baja también el bicarbonato a ⅛ de cucharadita en la siguiente tanda. En la guía para hornear galletas en altura explicamos por qué la altura cambia el leudado y cómo probar con una sola galleta.
  • En tierra caliente y en la costa la masa se ablanda en minutos, y la humedad del ambiente hace que las galletas se pongan pegajosas más rápido. Trabaja con la masa fría, hornea de a una bandeja y, si las bolas se aplanan al ponerlas en el horno, refrigera la bandeja 10 minutos antes de hornear. Las demás causas están en por qué mis galletas se aplanan.
  • Si las horneas para el 31 de octubre, cuando muchos niños se disfrazan y salen a pedir dulces, el glaseado de canela es suficiente: no necesitan colorantes. Para empacarlas en bolsitas y repartirlas, sigue los consejos de la guía de galletas para regalar, que sirven para cualquier ocasión; deja que el glaseado cuaje del todo antes.

Cómo guardarlas

Como llevan ahuyama, se conservan menos que una galleta de mantequilla. Guárdalas en un recipiente hermético, con papel de cocina entre capas si están glaseadas, hasta 2 días a temperatura ambiente en clima templado o frío; en tierra caliente o con mucha humedad, llévalas a la nevera, donde duran hasta 5 días (son cálculos prudentes, no un dato medido). Con los días se ablandan. Se pueden congelar ya horneadas y sin glasear hasta 2 meses, o congelar las bolas de masa y hornearlas directo del congelador, agregando 1 o 2 minutos. El puré que sobre dura unos 3 días en la nevera, bien tapado, o varios meses en el congelador.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hervir o cocer al vapor la ahuyama en vez de asarla?

Puedes, pero la pulpa queda con más agua y tendrás que escurrirla durante más tiempo y presionarla bien con papel de cocina hasta que quede espesa, de lo contrario las galletas salen húmedas y esponjosas. Asada, en cambio, pierde parte del agua en el horno y el sabor se concentra. Si la hierves, escúrrela y pésala igual: 120 g de puré espeso.

¿Por qué mis galletas de ahuyama quedaron como pancitos?

Casi siempre es agua: el puré no se escurrió lo suficiente, se midió por taza en vez de pesar, o se usó ahuyama hervida. También puede ser que sobrebatieras la masa tras agregar la harina. Con tanta ahuyama la galleta siempre queda suave y algo esponjosa; para una más densa, usa 100 g de puré, no más.

¿Sirve cualquier calabaza o zapallo?

Sirve el que tenga la pulpa naranja, firme y de cáscara dura, como la ahuyama colombiana. El zapallo tipo butternut es de la misma especie y debería funcionar igual, con el mismo asado y escurrido. Evita las calabazas decorativas, que son más aguadas y fibrosas, y prueba siempre el puré: si suelta mucho líquido, escúrrelo más antes de pesar.

¿Puedo usar panela en vez de azúcar morena?

Sí. Usa panela pulverizada en el mismo peso, 150 g. Las galletas quedan más oscuras y con sabor a panela, y como la panela atrae la humedad, se ablandan algo más rápido al guardarlas, así que ciérralas bien. Si solo tienes panela de bloque, rállala fina antes de pesarla.

Equipo Ricookies. Publicada el 8 de octubre de 2026. Revisamos cantidades, tiempos y temperaturas antes de publicar. Así trabajamos.

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